El romanticismo

El romanticismo fue un movimiento artístico e ideológico en la literatura, el arte y la música, y una visión del mundo que surgió hacia finales del siglo XVIII en Alemania, Inglaterra y Francia. A principios del siglo XIX se extendió a Rusia, Polonia y Austria, y a mediados del siglo XIX abarcó otros países de Europa, así como América del Norte y del Sur. El Romanticismo, que apareció después de la Revolución Francesa en un ambiente de creciente absolutismo a principios del siglo XIX, fue una reacción contra el racionalismo de la Ilustración y las formas, esquemas y cánones rígidos del clasicismo y, a veces, del sentimentalismo.

Taras Shevchenko: María (1840).  Una ilustración del poema épico Poltava de Aleksandr Pushkin.

Las características primordiales del Romanticismo fueron el idealismo, una creencia en la bondad natural de la persona individual y, por lo tanto, el culto al sentimiento en contraposición a la razón; una predilección por las expresiones más «primitivas» de la creatividad humana por estar más cerca de la bondad fundamental de la persona y, por lo tanto, un entusiasmo por el arte popular, la poesía y las canciones;  La creencia en la perfectibilidad del individuo y, por ende, la predilección por el cambio y la defensa del esfuerzo como modo de comportamiento; y la búsqueda de la conciencia histórica y un estudio intensivo de la historia (historicismo), a veces acompañados de una evasión de la realidad circundante hacia un pasado o futuro idealizado o hacia un mundo de fantasía. La visión del mundo romántica fomentó su propio estilo y dio origen a géneros literarios específicos: baladas, canciones líricas, romances y novelas y dramas históricos.

Ciertos elementos del romanticismo, especialmente aquellos que enfatizaban el valor de lo popular, como la noción de Johann Gottfried von Herder sobre la importancia del folclore en el desarrollo de la literatura, impulsaron un resurgimiento del interés por el folclore y la historia. El estudio de ambos propició un despertar generalizado entre los pueblos eslavos, incluidos los ucranianos.  Las primeras manifestaciones de la influencia del romanticismo en Ucrania fueron las publicaciones en San Petersburgo de “Gramática del dialecto de la pequeña Rusia” de Oleksii Pavlovsky en 1818 y de “Intento de recopilar antiguas canciones rusas menores” de Nikolai Tsertelev en 1819; una colección notable no solo por las canciones, sino, más importante, por su énfasis en la riqueza y singularidad de la música folclórica ucraniana.

Mykola Pymonenko: Antes de la tormenta (1906).

La apreciación de la música folclórica ucraniana se consolidó con la publicación en Moscú en 1827 de la colección “Canciones de la pequeña Rusia” de Myjailo Maksymovych. En la literatura, el precursor del romanticismo ucraniano fue Petro Hulak-Artemovsky.  Sus baladas, al igual que el romanticismo ucraniano en general, fueron menos una protesta contra el movimiento clásico, bastante insignificante, en Ucrania que una reacción contra la idea predominante de que solo se podían escribir burlesques y parodias en la lengua vernácula “campesina”; este adjetivo describe acertadamente la situación del idioma ucraniano en el Imperio ruso a principios del siglo XIX.

También influyeron en el desarrollo del romanticismo ucraniano las llamadas «escuelas ucranianas» en la literatura rusa y polaca. En la literatura rusa los principales exponentes de la «escuela ucraniana» no solo eran rusos (Kondratii Ryleev, F. Bulgarin) fascinados por el carácter exótico de lo ucraniano (naturaleza, historia, costumbres y folclore), sino también ucranianos que escribían en ruso (Orest Somov, Mykola Markevych, Yevhen Hrebinka y, sobre todo, Mykola Hóhol). La escuela ucraniana en la literatura polaca, con su fascinación por los temas «exóticos» ucranianos, estaba integrada por escritores como Antoni Malczewski, Józef Bohdan Zaleski y Seweryn Goszczyński.

El interés por el folclore y la historia, impulsado por el romanticismo en Ucrania, generó una gran cantidad de material: colecciones de canciones populares de Myjailo Maksymovych (1827, 1834, 1849), compilaciones de canciones históricas y dumas de Izmail Sreznevsky en Zaporozhskaia starina (1833-1880), una recopilación de literatura oral popular de Platon Lukashevych (1836) y numerosas publicaciones de monumentos y obras históricas de Dmytro Bantysh-Kamensky, Osyp Bodiansky, Mykola Markevych, Apollon Skalkovsky y otros.

Ivan Aivazovsky: Orilla con juncos en el rio Dnipró, cerca del pueblo de Oleshky

El primer foco del romanticismo ucraniano fue la Escuela Romántica de Járkiv. El grupo, centrado en I. Sreznevsky, estaba integrado por poetas como Levko Borovykovsky, Amvrosii Metlynsky, Mykola Kostomarov, Myjailo Petrenko y Oleksander Korsun.  Publicó dos almanaques: Ukrainskii al’manakh (1831) y Zaporozhskaia starina.

Contemporáneamente con la Escuela Romántica de Járkiv, surgió en Halychyná la “Tríada Rutena”. Estaba compuesta por Iván Vahylévych, Yakiv Holovatsky y, principalmente, Markiian Shashkevych, y destacó sobre todo por la publicación del almanaque “Rusalka Dnistrovaia” (La Ninfa de Dnister, 1836). El romanticismo de la Tríada Rutena radicaba en su defensa de la lengua popular (es decir, el ucraniano) en oposición al yazychiie predominante. Entre los seguidores del programa de la tríada se encontraban autores de Halychyná como Mykola Ustyianovych y Antin Mohylnytsky, así como Oleksander Dujnovych en Transcarpatia.


La segunda fase del romanticismo ucraniano, que tuvo un programa nacional y político más marcado y dio como resultado una mayor variedad de obras literarias, tuvo lugar a finales de la década de 1830 y principios de la de 1840 en Kyiv. El grupo de Kyiv estaba formado por Myjailo Maksymovych, Panteleimon Kulish, Taras Shevchenko y los antiguos miembros de la Escuela Romántica de Járkiv, A. Metlynsky y M. Kostomarov, que se trasladaron a Kyiv. El enfoque filosófico e ideológico del grupo provenía de la Hermandad de Cirilo y Metodio, cuyo programa cristiano-romántico, expresado en “Libros de la Génesis del Pueblo Ucraniano”, se había inspirado en Kostomarov y se manifestó artísticamente con mayor claridad en la poesía mesiánica de Shevchenko.  Otras expresiones de esa fase del romanticismo ucraniano se encuentran en los almanaques y misceláneas “Kyivlianin” (1840, 1841, 1850), Lastôvka (1841), Snip (1841), Molodyk (1843, 1844) e Iuzhno-russkii sbornik (1848).

Otros escritores vinculados al grupo romántico de Kyiv fueron Viktor Zabila de Cherníhiv, Oleksandr Afanasiev-Chuzhbynsky de Poltava y el poeta y editor Osyp Bodiansky, quien residía en Moscú.

Mykola Pymonenko: Una víctima del fanatismo (1899)

La tercera fase del romanticismo ucraniano se centró en la revista Osnova (San Petersburgo) (1861-1862), publicada en San Petersburgo por los antiguos miembros de la Hermandad de Cirilo y Metodio, Vasyl Bilozersky, M. Kostomarov y P. Kulish.  También forman parte de esa fase romántica tardía autores como Oleksa Storozhenko, con sus relatos fantásticos repletos de motivos folclóricos góticos y sangrientos; poetas como Yakiv Shchoholiv; y el bardo bukovino Yurii Fedkovych.

La poesía del romanticismo ucraniano puede dividirse, en general, en dos corrientes: el lirismo nacional-patriótico, basado en la mayoría de los poetas románticos ucranianos en la idealización del heroico pasado kozako; y el lirismo subjetivo y personal, presente en menor medida en todos los poetas, pero predominantemente en autores como Myjailo Petrenko, Viktor Zabila y Yakiv Shchoholiv. El movimiento romántico ucraniano se diferencia del ruso por el historicismo de su género épico, su idealización del pasado y su predilección por la estructura lírica, con motivos de anhelo nacional en contraposición al personal. El romanticismo ucraniano guarda mayor afinidad con el romanticismo polaco.

Serhii Vasylkivsky: El pelotón kozako (1888)

Tras descubrir la importancia de la poesía y el arte populares en el desarrollo y crecimiento de la literatura, así como la relevancia de los monumentos históricos y la investigación para el desarrollo de la conciencia nacional, el romanticismo ucraniano contribuyó también a la independencia de la lengua literaria ucraniana y al perfeccionamiento de los recursos poéticos. Sin embargo, los poetas románticos, al haber elegido la balada y el poema lírico como principal forma de expresión, incursionaron poco en otros géneros. Las excepciones fueron los primeros poemas épicos de Taras Shevchenko, la única novela histórica Chorna rada (El Consejo Negro) de Panteleimon Kulish y los valientes intentos de drama histórico de Mykola Kostomarov. No obstante, los temas ucranianos presentes en las obras de los románticos rusos y polacos contribuyeron en gran medida a popularizar Ucrania, su cultura e historia en el mundo occidental.

En la segunda mitad del siglo XIX el romanticismo cedió terreno al realismo, con su método naturalista y su filosofía populista. Sin embargo, elementos del romanticismo comenzaron a reaparecer en las primeras décadas del siglo XX, durante el apogeo del modernismo.  Ese «neorromanticismo» se caracteriza por un retorno al folclore como fuente de inspiración (por ejemplo, la “Sombras de antepasados olvidados”, 1911] de Myjailo Kotsiubynsky, la “Lisova pisnia” [La canción del bosque, 1911] de Lesia Ukrainka, “Kaminna dusha” [El alma de piedra, 1911] de Hnat Jotkevych), o a la personificación de la naturaleza como participante voluntaria en la vida humana (el cuento «Bytva» [Batalla] de Olha Kobylianska).

Ivan Aivazovsky: Tormenta

Un tipo de neorromanticismo también apareció en la literatura ucraniana de la década de 1920 en las obras poéticas de los llamados neorrománticos Mykola Bazhan, Oleksa Vlyzko, Dmytro Falkivsky y Volodymyr Sosiura; en la prosa de Yurii Yanovsky;  y en el concepto de «vitaísmo» (romanticismo revitalizado) de Mykola Jvylovy.

Las ideas, los temas y los motivos del romanticismo ejercieron una profunda influencia en el arte de finales del siglo XVIII y principios del XIX en Europa Occidental y en los países eslavos vecinos de Ucrania. En Ucrania el romanticismo influyó en el arte de artistas no ucranianos residentes en el país, como el ruso Vasilii Tropinin, el armenio Ivan Aivazovsky y los polacos Juliusz Kossak y A. Grottger. La influencia del romanticismo también se aprecia en las primeras pinturas de Taras Shevchenko y Kostiantyn Trutovsky, así como en las obras de los artistas ucranianos Ivan Soshenko, Apollon Mokrytsky, Opanas Slastion, Mykola Ivasiuk, Serhii Vasylkivsky, Mykola Pymonenko y Amvrosii Zhdaja, entre otros.

Ivan Aivazovsky: Carreta ucraniana de bueyes (1866).

Sin embargo, las influencias románticas en la música ucraniana fueron escasas y solo se aprecian en las obras de algunos compositores de la segunda mitad del siglo XIX, como Semen Hulak-Artemovsky, Mykola Lysenko, Viktor Matiuk, Sydir Vorobkevych y Anatol Vajnianyn, especialmente en sus composiciones basadas en textos de poetas románticos. En el teatro la influencia del romanticismo fue mínima. Las obras históricas ucranianas no alcanzaron gran relevancia, y solo se observa cierta sentimentalidad romántica en el repertorio habitual del realismo etnográfico. Así pues, el romanticismo ucraniano fue predominantemente un fenómeno poético, cuya importancia radica, ante todo, en su contribución al resurgimiento de la conciencia nacional ucraniana a través de un pasado heroico idealizado y recuperado, y de un rico y singular patrimonio folclórico.

Taras Shevchenko: Kateryna (1842)


Fuente IEU






El arte de Shevchenko

El gran poeta y escritor del romanticismo, ferviente patriota, pensador y humanista Tarás Shevchenko es, a la vez, un maestro excepcional de la pintura y el grabado ucranianos, fundador del realismo crítico y del elemento folclórico en las bellas artes ucranianas.

La obra creativa de Shevchenko, estrechamente ligada a la realidad de su época y basada en el movimiento de liberación nacional, estaba fundamentalmente conectada con el futuro y se proyectaba hacia él. Constituye una etapa importante en el desarrollo del realismo y del elemento folclórico en el arte. Los artistas ucranianos consideran el legado artístico de Shevchenko como una de las tradiciones nacionales más importantes y valiosas.

La muerte de Bohdan Jmelnytsky, 1836-1837, tinta
Muerte de Sócrates, 1837, acuarela y tinta

El valor incalculable del legado artístico de Shevchenko reside en que expresó los intereses del pueblo ucraniano de su época. Las ideas y los temas de sus obras reflejaban el sentir de las masas oprimidas no solo en Ucrania, sino también las aspiraciones y esperanzas de los trabajadores de diversas nacionalidades.

Shevchenko, junto con Fedotov, consolidó el realismo crítico como una nueva y progresista corriente en las bellas artes rusas de aquel entonces. Durante sus primeros años como alumno del pintor Vasiliy Shiryayev, y al mismo tiempo asistiendo a clases de dibujo en la Asociación de Jóvenes Artistas, el joven siervo Shevchenko se volcó en temas de la historia de su patria. Se esforzó por plasmar en sus composiciones las aspiraciones y hazañas sagradas del pueblo ucraniano, retratar con veracidad su vida cotidiana y reproducir las imágenes de su pasado heroico.

Retrato de Mykola Lunin, 1838, acuarela
Autorretrato, 1840-1841, óleo

En su carta al editor de la revista «El Lector del Pueblo», Shevchenko escribió: «La historia de mi vida forma parte de la historia de mi patria». Estas palabras son clave para comprender la obra creativa de Shevchenko, artista y poeta.

Los temas de las obras de Shevchenko, que retratan la vida en Ucrania en aquella época, son muy diversos. Entre ellas cabe destacar la acuarela de 1841, «La adivina gitana», que recibió la medalla de plata del Consejo de la Academia de las Artes. Esta obra, a su vez, inspiró el lienzo aún mayor, «Kateryna», en el que el agudo tema de la denuncia social resuena con fuerza. El poema homónimo sirvió de base para esta pintura. El tema de «Kateryna» es de gran actualidad para aquel período.  En esta obra Shevchenko expone el trágico destino de una sierva ucraniana, seducida, abandonada y humillada por un oficial ruso. Este cuadro constituye una página importante en la historia del arte ucraniano, un hito en la consolidación del folclore y el realismo crítico en el arte.

Desnudo, 1840, Acuarela
Adivina gitana, 1841, acuarela
Kateryna, 1842, óleo

En la primavera de 1843, después de 14 años de separación de su tierra natal, Shevchenko visitó su natal Ucrania. En Ucrania, bajo la influencia de todo lo visto y experimentado, la idea de una edición de arte periódica titulada “Ucrania pintoresca” llegó a Shevchenko. Y así, habiendo llegado a San Petersburgo, comenzó esta obra con entusiasmo.

Shevchenko dividió la edición en tres partes:

  • Los paisajes ucranianos, mostrando la belleza del país o expresando su significado histórico, fueron incluidos en la primera parte;
  • La segunda parte incluía escenas de la vida cotidiana de ese período;
  • La tercera consistía en aguafuertes, que representan el pasado histórico del pueblo ucraniano.

Shevchenko fue el primero entre los artistas ucranianos en poner ante sí una tarea de gran importancia patriótica: la de familiarizar a los progresistas con la vida cotidiana del pueblo ucraniano, su pasado, así como con la belleza encantadora de la naturaleza ucraniana. Sin embargo, no pudo lograr esto por completo, ya que poco después fue arrestado y sentenciado a exiliado. En 1844 salió impresa la primera y única edición de “Ucrania Pintoresca”, que consta de seis grabados. El artista representó muchos temas de la vida de las personas oprimidas y sufrientes. Pintó lo más querido para su corazón, “la choza paterna de T. H. Shevchenko en el pueblo de Kyrilivka”… Fue aquí donde el pequeño huérfano, Taras, pasó su infancia sombría y sin alegría. Aquí su corazón fue picado primero por la injusticia humana, fundada en el gobierno de los ricos sobre los pobres.

La pintura “una familia campesina” se calienta por el gran amor del poeta por la gente y casi se puede sentir la compasión y la paz lírica que irradian de ella.

Familia de campesinos, 1843, óleo
Casa paterna en Kerelivka, 1843, lápiz
Jardín de Mangyshlak, 1851-1852, sepia, tinta, blanco de China
Jardín cerca de la fortaleza de Novopetrovsk, 1854, acuarela

Entre las pinturas de este período se encuentra un gran número de retratos, incluyendo los de Mayevska, Olexandre Lukyanovich, Illya Lizogub, Gorlenko, Elizabeth Keyuatova y otros. En estos retratos, especialmente en los de mujeres, se puede apreciar fácilmente la influencia de Bryullov. Su delicadeza no solo radicaba en la técnica pictórica, sino también en la forma de plasmar las imágenes, donde la idealización tradicional se unía al deseo de transmitir la personalidad del retratado.  Siendo aún estudiante de la Academia de Artes, Shevchenko creó una magnífica acuarela titulada “María”, inspirada en el poema “Poltava” de Pushkin. Ya en la primavera de 1841, el nombre de Shevchenko figuraba junto al de Karl y Olexandre Bryullov, Fedor Tolstoy, Andrei Sapozhnikov y otros artistas destacados.

Monasterio Vozdvyzhensky en Poltava, 1845, acuarela, sepia, tinta
Catedral de Voznesensky en Pereyaslav, 1845, acuarela
Casa de Kotliarevsky en Poltava, 1845, acuarela
Tumba de Askold, 1846, acuarela
El monasterio Lavra de Pochaiv. Vista sur, 1846, acuarela

En la primavera de 1845, Shevchenko finalizó sus estudios en la Academia de Artes y regresó a Ucrania. Sin embargo, no permaneció allí mucho tiempo.

El 5 de abril de 1847 fue arrestado y, sin juicio, exiliado como soldado raso a las lejanas estepas del Caspio. Durante su primer año de exilio Shevchenko se retrató a sí mismo con uniforme. Las famosas palabras de Shevchenko: «¡Soy castigado, sufro… pero no me arrepiento!…» pertenecen a este período.  En su «prisión sin puertas», como él mismo la llamaba, Shevchenko creó la mayor parte de sus maravillosas obras durante un periodo de diez años. Estas obras lo elevaron a un nivel aún más alto, pues en ellas su maestría se volvió aún más precisa y minuciosa, y el significado que subyacía en ellas, aún más agudo y profundo.

Las obras del periodo de exilio se pueden dividir en tres grupos: retratos, paisajes y composiciones.

De los retratos, los más interesantes son los autorretratos de Shevchenko. En conjunto, constituyen una de las fuentes más valiosas para conocer la vida del artista.

Tras ser enviado como soldado-guardia a la expedición de Butakov, que entre 1848 y 1849 exploró las costas del mar de Aral, Shevchenko se desempeñó como artista de la expedición.  Durante la expedición al Aral y posteriormente también, durante otra expedición a las colinas de Kara-Tau, que descubrió varios yacimientos de carbón en Kazajstán, y aún más tarde, durante su estancia en la fortaleza de Novopetrovsky, Shevchenko creó un gran número de pinturas de paisajes en acuarela.

Fuego en la estepa, 1848, acuarela

Estas pinturas de paisajes nos atraen por la madurez de su dominio del realismo. Aquí no encontramos la convencionalidad tan típica de la escuela académica de pintura de paisaje. En la conocida acuarela «La fortaleza de Novopetrovsky vista desde el mar», Shevchenko retrató la fortaleza donde pasó siete largos y duros años.

Costa escarpada del mar de Aral, 1848-1849, acuarela
Isla Nikolai, 1848-1849, acuarela
Noche de luna en Kos-Aral, 1848-1849, acuarela

Los temas costumbristas en la obra creativa de Shevchenko durante su exilio revisten gran importancia. Shevchenko observaba la vida cotidiana de aquellos a quienes la autocracia zarista llamaba extranjeros con la mirada de un amigo. El artista percibió lo que había conocido y experimentado desde su infancia en Ucrania: la opresión social y nacional.

En el cuadro en sepia «Niños mendigos kazajos», Shevchenko se retrató a sí mismo al fondo, con una expresión de tristeza y compasión. Este autorretrato, combinado con una escena costumbrista, le brindó la oportunidad de mostrar su propia actitud hacia los niños huérfanos pobres, así como hacia todo el pueblo kazajo, condenado por el zar a sufrir hambre y privaciones.

En el cuadro en sepia «Katia kazaja», Shevchenko retrató a una niña sosteniendo una vela frente a una lápida. En el rostro iluminado por la vela, el artista transmitió con cariño y profunda compasión su pureza espiritual.

Robinson Crusoe, 1856, sepia, bistre
Una mujer samaritana, 1856, sepia
Un niño kazajo jugando con un gato, 1856-1857, sepia
Niña kazaja, Katia, 1856-1857, sepia

Durante los últimos años de su exilio, Shevchenko creó una de sus principales obras: una serie titulada «La parábola del hijo pródigo». Las obras de esta serie impresionan por su profunda reflexión y agudeza crítica, con las que el artista condenaba los males de la realidad que lo rodeaba.

Según Shevchenko, «La parábola del hijo pródigo» pretendía ser una sátira sobre las costumbres y tradiciones salvajes de los comerciantes rusos, pero pronto se convirtió en una denuncia airada de todo el sistema de servidumbre autocrática.  La serie incluye la obra “Castigo en el cepo”. Vemos al protagonista de la “Parábola” con un bloque de madera en la boca, representado sobre el fondo del cuartel de Novopetrovsky. Esto simbolizaba a la población, que carecía de libertad de expresión. En la esquina derecha del cuadro se aprecia el perfil de Shevchenko, como si quisiera transmitir que él mismo fue testigo de estas torturas inhumanas.

Antes de Shevchenko ningún artista de Ucrania o Rusia había alcanzado tal nivel de protesta social, ni siquiera en los años posteriores.

Perdido en el juego de cartas, 1856-1857, tinta, bistre
En el cepo, 1856-1857, tinta, bistre
En prisión, 1856-1857, tinta, bistre

En su diario y novelas, Shevchenko plasma importantes reflexiones sobre el arte, en las que se revela como un auténtico realista.

Criticando duramente el idealismo, Shevchenko utilizó su paisaje natal y la vida misma como base de su obra artística. En aquella época se oponía firmemente a la copia ciega de paisajes, es decir, al naturalismo. Shevchenko consideraba a la creación suprema de la naturaleza —el ser humano— como el objeto principal del arte.

Su visión sobre el papel del arte en la sociedad está directamente relacionada con su perspectiva materialista.  Considera el servicio a la humanidad como la más alta vocación de un artista.

Las mejores obras de Shevchenko tras su exilio fueron las realizadas con la técnica del aguafuerte y la aguatinta. Algunos autorretratos y retratos a la pintura y al lápiz constituyen una excepción. Entre estos últimos destacan los maravillosos retratos del actor Shchepkin y del sobresaliente actor negro Ira Aldridge. Basta con comparar estos retratos con los anteriores del artista para comprobar la evolución de su maestría realista. Por su pincelada libre y fluida y su profunda representación psicológica, estos retratos se sitúan a la altura de los mejores de los maestros de finales del siglo XIX.

Retrato de Ira Aldridge, 1858, lápiz, lápiz blanco
Retrato de Myjailo Maksymovych, 1859, lápiz, tiza
Retrato de Maria Maksymovych, 1859, lápiz, tiza

Una poesía al azar: “La Gloria” – escrita el 9 de febrero de 1858 en Nizhni Nóvhorod:

“Indecente tabernera,
cambalachera borracha,
¿Dónde diablos te has metido
Que no se te ve la cara?

¿Te diviertes en Versalles
A la mesa del monarca?
¿No andarás de picos pardos
Aburrida y con resaca?

Siéntate aquí, al lado mío,
Y de fastidio o de rabia,
Les diremos mil verdades
A esa jauría de sátrapas.

Y nos casamos, hermosa,
Todo irá como Dios manda,
Pues soy el mismo de siempre;
No cambié, querida, nada.

Como antaño te persigo,
Aunque sé de fuente clara
Que, beoda, por tabernas,
Con los tiranos te arrastras.

Con Nicolás el primero,
Por esa campaña aciaga …
Mas te digo francamente
Que eso no me importa nada.

Déjame sólo mirarte
Y recostarme a tus plantas
Dormirme al dulce calor
De tus placenteras alas.


En el arte del grabado, Shevchenko alcanzó tal éxito que la Academia Imperial de las Artes se vio obligada a otorgarle el honorable título de Grabador Académico.

Sus retratos y autorretratos grabados atraen especial atención. Resulta muy impresionante el profundo análisis psicológico con el que Shevchenko retrató la imagen del reconocido escultor y vicepresidente de la Academia de las Artes, F. P. Tolstói, quien desempeñó un papel fundamental en su liberación del exilio.

Entre los grabados de años posteriores se encuentran aquellos que ilustran obras de otros artistas: «Amigos» de I. Sokolov, «La parábola de los trabajadores en la viña» de Rembrandt, así como obras que ilustran sus propios temas: «Un anciano en el cementerio», «El jardín de Mangishlatsky» y otras.

De sus retratos, realizados con la técnica del grabado, cabe destacar el «Autorretrato con vela» y el «Autorretrato con sombrero y abrigo de piel de oveja». El primero fue ejecutado a partir de un dibujo de su infancia que no se ha conservado. Vemos a un joven Shevchenko con una vela en alto, lo cual es simbólico, pues fue con una vela encendida que Shevchenko inició su camino creativo; fue con ella que murió, dejando tras de sí la llama de un legado artístico que, hasta el día de hoy, reconforta los corazones de personas de todo el mundo.

Autorretrato con vela, 1860, grabado
Autorretrato, 1860, grabado

En el verano de 1859, durante sus últimos días en Ucrania, Shevchenko realizó solo unos pocos bocetos, pues estaba bajo la atenta vigilancia de la gendarmería. En tales condiciones no podía tener libertad creativa. Aun así, su obra sigue siendo de gran interés. Sus trabajos, realizados durante su estancia en Ucrania, por su maestría y realismo, se adelantaron a su tiempo y sin duda pueden compararse con los dibujos de los artistas más destacados de finales del siglo XIX.

Y al igual que el legado literario de Shevchenko, sus obras de bellas artes son inmortales. Perdurarán por siempre, recordando a la humanidad la gran hazaña creativa que este gran hijo de la humanidad realizó para el bienestar de los pueblos del mundo.

Fuente


Más…

Opanas Zalyvaja – Опанас Заливаха

Opanas Zalyvaja

Опанас Заливаха (Zalyvakha si se translitera al inglés) nació el 26 de noviembre de 1925 en Husynka, actualmente en el distrito de Kupiansk en la provincia de Járkiv; falleció el 24 de abril de 2007 en Ivano-Frankivsk. Fue un artista ucraniano de la escuela inconformista.

Vitral realizado por Opanas y algunos colegas para la Universidad de Kyiv – representa a Taras Shevchenko

Zalyvaja creció en el lejano oriente ucraniano, en donde sus padres se establecieron en 1933. Fue expulsado del Instituto de Arte de Leningrado en 1947 por no aceptar el realismo socialista, pero fue admitido luego de la muerte de Iosif Stalin, y entonces se graduó en 1960.

Después de ello encabezó el concilio artístico en Tiumen, en Moscovia, en donde presentó su primera exhibición personal en 1961. En diciembre de ese mismo año se mudó a Ivano-Frankivsk, en donde presentó su segunda exposición en solo en abril de 1962, que lamentablemente fue clausurada por las autoridades del partido comunista aduciendo “tendencias decadentes”.

El kozako Mamai – 1969

En 1964 Zalyvaja, Alla Horska, y Liudmyla Semykina fueron comisionados a crear un panel de vitral para el vestíbulo del edificio principal de la Universidad de Kyiv. Representaron a Taras Shevchenko abrazando a una mujer, y fue destruido por órdenes del secretario del partido comunista, V. Boichenko. Zalyvaja fue arrestado en agosto de 1965 y sentenciado, en un juicio cerrado en marzo de 1966, a cinco años de trabajos forzados en Mordovia. Tras su liberación en 1970, fue forzado a trabajar como obrero en Ivano-Frankivsk, pero continuó pintando. La primera exhibición en solo después de ésto consistió de pinturas y cerámicas realizadas en 26 años, y la presentó en Lviv en December de 1988 en el Museo Estatal de Etnografía y Artesanía en Kyiv. Luego presentó una segunda en Ivano-Frankivsk en mayo de 1989.

Ellos llevan un kozako

A lo largo de los años, Zalyvaja experimentó. A pesar de la varicación estilística, desde la escuela figurativa, de la que una buena obra representante es “Mujer de la región de Poltava” de 1965, a la escuela abstracta con su “Madre Prístina” de 1975, o al estilizado con su “Skovoroda” de 1977.

Su contenido permaneció, sin embargo, muy enraizado en la herencia de su pueblo ucraniano, y en la historia de éste, como es evidente en obras como “Cena Chumak” de 1970 o “Berestechko” de la década de los 1980. Zalyvaja también pintó numerosos iconos, en especial a la Virgen María, la Theotokos, como “La Madre de Dios de los Cárpatos” de los 1960s, o “La Madonna Kozaka” de los 1970s, o “La Protectora” de 1988.

Memoria

Utilizó composiciones trifacéticas de los iconos del siglo XVIII de la Santísima Trinidad para crear iconos seculares contemporáneos, como “Buey que llora” de 1975, en el que aparecen entretejidos dos rostros humanos en la figura de una bestia de carga. Realizó también varios retratos de Taras Shevchenko, de amigos o de familiares. Plasmó sus preocupaciones por el destino de su nación en obras como “Intérprete de Lira” de 1933 (1973) y “Destino” (1982).

Mendigos

Composición número 2

La dinastía

Bebiendo te

Verticales – 1999

El artista

Тетяна Пата – Tetiana Pata

Un poco sobre el estilo artístico que se conoce como “El alma de Ucrania”: Petrykivka (enlace a página) (enlace a wiki).

Una exponente de este arte es Tetiana Yakimivna Pata, nacida en el pueblo de Petrykivka el 20 de febrero de 1884. Falleció en 7 de diciembre de 1976.



Desde pequeña mostró facilidad para el arte, y se dedicó a pintar estufas tradicionales (Pich) en casas rurales de Ucrania; se casó con Leontiy Pata, carpintero, y juntos creaban cofres de madera decorados con pintura Petrykivka.

Cuando su esposo falleció en 1914, logró sacar adelante a sus 4 hijos gracias a trabajos que vendía; llegó a tener mucha fama, tanta que en 1925 recibió un encargo especial del museo de historia de Dnipró: una alfombra y la pintura en dos pich que se exhibirían en el museo como muestra del arte popular ucraniano.

En 1936 su fama creció cuando fue invitada a participar en una exhibición de arte popular de Ucrania en Kyiv, y luego en otras ciudades.

Ese mismo año se fundó la primera escuela que impartía clases de pintura Petrykivka en su pueblo natal y, por supuesto, Natalia fue la primera maestra. Enseñó este estilo popular a muchísimos artistas posteriores.

Dentro de sus obras más conocidas está “El cucú sobre la Kalyna”, pero realmente hizo cientos, ninguna igual a otra.

Zozulia sobre la Kalyna (El cucú sobre la viburnum)
Estampilla postal de Ucrania del 2000 en su honor

Віра Роїк – Vira Roik

Ві́ра Сергі́ївна Ро́їк – Vira Serhiyivna Roik nació el 25 de abril de 1911 en la aldea de Lubny – Лубни en la provincia de Poltava.

Falleció el 3 de octubre de 2010 en simferopol

Se dedicó profesionalmente a la elaboración de bordados, es decir de Vyshyvanky, el traje nacional de Ucrania, bordado. A su oficio se le llama вишивальниця – bordadora.

Vivió desde 1952 en Simferopol. Desde 1936 se dedicó al oficio de su vida, exponiendo bordados por primera vez en Moscú ese año. En total realizó 140 exposiciones individuales de sus bordados por todo el mundo, y participó en 287 colectivas.

Llegó a dominar alrededor de 300 técnicas de bordado, y las “puntadas” nunca las copiaba, sino que las inventaba basándose en la realidad y ambiente que la rodeaban. Le destaca la precisión del color, la claridad del dibujo y la emotividad, incluído el bordado de íconos.

En el 2006 fue galardonada como Heroína Nacional de Ucrania, “por el desarrollo de la cultura ucraniana, el establecimiento de las tradiciones del arte decorativo y aplicado nacional, muchos años de actividad creativa y pedagógica desinteresada”. También se le otorgó la “Orden de la Reina Olha”.

Si bien el bordado se utiliza para la creación de la #vyshyvanka , y que cada vyshyvabka es una obra de arte en sí, Vira creaba obras en lienzos, como una técnica de #artesplásticas

Les comparto tres de sus obras:

“Fantasía” – del 2000.
“Fiesta de la cosecha” de 1994
“Campanilla” realizada en 1999

Estampilla postal Nº 1873

Esta Estampilla postal de Ucrania Nº 1873, del año 2020, pertenece al bloque “Bella y Grande Ucrania”, que honra varios momumentos y artículos culturales de la provincia de # Ivano-Frankivsk, en esta emisión.


La estampilla en si muestra la obra de un gran artista de la provincia, Оле́кса Бахматю́к (Oleksa Bajmatiúk), nacido en Kosiv el 10 de diciembre de 1820.

Pintó, y es considerado uno de los mejores maestros, azulejos decorativos llamados “Kájli” en ucraniano (Кахлі).

Se especializó en representar elementos de la naturaleza, como girasoles, ciervos, pavorreales, etc. Al pintar personas, típicamente los representaba de perfil. Las mujeres, muchas de ellas Hutsules, con pantalones o faldas muy largas; los hombres en pantalones cortos, típicos de ese pueblo.

Como todo maestro de la región, pintó varias veces a San Bacilio (de hecho, la iglesia de madera de Kosiv está consagrada a ese santo),  vistiendo los ornamentos episcopales.

Sus azulejos decoran estufas ucranianas (Pich…hay una foto), muros, y también hizo pocillos y otros objetos cerámicos.

Más sobre el artista aquí (en ucraniano)


Sobre los otros elementos honrados en el bloque de estampillas, publicaré en otro momento.

El Teatro Académico Regional de Drama en Mariúpol, Donetsk

En 1847 llegó por primera vez un grupo teatral a la ciudad de #Mariupol, en la provincia ucraniana de #Donetsk. Como no había en dónde presentar su función, alquilaron un granero en la calle Nikopolska.

Le gustó tanto el teatro a los pobladores, que un residente de apellido Popov construyó algo más parecido a un teatro en el patio junto a su granero. Y, aunque aún estaba muy lejos de tener las condiciones necesarias para ser un teatro de verdad, muchos grandes actores ucranianos se presentaton allí.

En 1878 se fundó la primera compañía teatral en la ciudad, y el hijo de un millonario local, Василь Шаповалов, quien por trabajar en el teatro conocía en carne propia las condiciones necesarias, rentó un lugar más apropiado.

Pero el 8 de noviembre de 1887 sucedió algo muy importante en la ciudad: se inauguró el “Teatro de Invierno”, como se le llamó a la “Sala de conciertos” previa, oficialmente “Teareo Shapovalov”. La primera obra en oresentarse fue “El inspector general” de Mykola Hóhol.

Tenía 800 asientos y un escenario grande, y Mariúpol se convirtió en la capital de la cultura en esta parte de Ucrania, a partir de fines del siglo XIX.

Linda historia, ¿no?

—–

Incluso sobrevivió a los bombardeos de la segunda guerra mundial, aunque fue cerrado de 1947 a 1959.

Pero por desgracia, en un país vecino al norte, que se hace llamar “Federación de Rusia”, al parecer no ha pasado el tiempo, pues a principios del siglo XXI parece ser aún un montón de salvajes violentos e idio$$#.

Liderado el país por un grupito de megalómanos, envidiosos, repletos de odio, en 2014 se inició la invasión a la libre Ucrania, concentrándose en esta región oriental. Y en febrero de 2022 este país de salvajes lanzó una ofensiva muy fuerte, invadiendo y destruyendo todo lo que pueden, bajo miles de pretextos sin sentido.

Para marzo ya el 90% de la ciudad estaba destruído por los bombardeos, y sólo quedaba un refugio para protegerse: el Teatro Académico Regional de Drama de la provincia de Donetsk, en el que cabrían unas 1200 personas.

La gente se ocultó allí, protegiéndose de los salvajes bombardeos sin sentido. Y escribieron en grande “Дети” que, en ruso, significa “Niños”. Cualquiera, incluso uno de estos orcos ignorantes, puede entender que “Aquí hay niños” (no es un objetivo militar).

Sin hacer caso de tal aviso, sino que al contrario, demostrando que no quieren destruir objetivos militares (uno de los ridículos pretextos), sino que exterminar ucranianos, los ataques aéreos se concentraron en el bello edificio, con cientos de invaluables vidas dentro.

El 16 de marzo del 2022 quedó destruído y las personas dentro, muertas. Tan mal que no se dabe exactamente cuántos fallecieron allí….todos civiles, y niños incluídos (como decía el aviso). Se ha calcuiado que fueron 600, aunque se piensa que tal vez sea el doble. (Pero 600 es un número impersonal, que no describe 600 vidas inocentes).

Así fue. Hace 3 años.

Y continúan haciendo sus terribles actos los demonios de moscovia o “Federación de Rusia”. En pleno siglo XXI, cuando deberíamos ser más civilizados.

(No puse fotos del teatro destruído, pues ya las puse en algunos posts anteriores; además, no quiero contagiarme de ese odio y amargura a los que la situación inevitablemente lleva; prefiero escribir sobre lo bello que se está perdiendo, y se perderá para siempre si no le ponen un alto a ese país terrorista)

El tiquete de entrada al teatro es de 1990.

Estampillas postales – № 806 y 807

Este bloque No59, de Estampillas postales de Ucrania del año 2007 (Nºs 806 y 807), está dedicado al aniversario de nacimiento de Tarás Shevchenko (que, por cierto, acaba de ser su aniversario 211). Nació en Mórintzi, una aldea dentro de la provincia de Kyiv, en una familia de campesinos siervos. A la edad de 13 años quedó huérfano de padre y madre y, trabajando como criado, lo tomó como pupilo un sacristán, quien le enseñó a leer y a escribir.

Pasó al servicio de un terrateniente de apellido Engelheardt, quien se mudó en 1829 con todo su personal de servicio a Vilno. Allí Tarás aprendió a pintar, y también sobre poesía, todo como autodidacta.

Leer más sobre Tarás Shevchenko aquí

La obra que se presenta en el bloque de estampillas es “Familia de campesinos”, pintada antes de mayo de 1843, junto con un fragmento de su poema “Доля” – “Destino”.

Video de la poesía


Poesía “Доля”:

Ти не лукавила зо мною,
Ти другом, братом і сестрою
Сіромі стала. Ти взяла
Мене, маленького, за руку
І в школу хлопця одвела
До п’яного дяка в науку.
“Учися, серденько, колись
З нас будуть люде”,— ти сказала.
А я й послухав, і учивсь,
І вивчився. А ти збрехала.
Які з нас люде? Та дарма!
Ми не лукавили з тобою,
Ми просто йшли; у нас нема
Зерна неправди за собою.
Ходімо ж, доленько моя!
Мій друже вбогий, нелукавий!
Ходімо дальше, дальше слава,
А слава — заповідь моя.
[9 лютого 1858, Нижній Новгород]



La otra presenta su cuadro “Autorretrato”, pintado en 1843, que dio como regalo a Varvara Repnina junto con su poema “Trizna”

Más obras del artista

Estampilla postal Nº447

El Teatro Académico de Ballet y Drama de Donetsk fue establecido em 1932 como el principal del lado oriental de Ucrania.

Bosquejo previo a su construcción



La primera temporada de funciones abrió el 1 de septiembre de ese año con la ópera “Príncipe Ihor” de Alexander Borodin.

En junio de 1942 fue evacuado a Kirghizia, pero regresó a Donetsk luego en enero de 1944, abriendo nuevamente temporada en septiembre, con la misma pieza que en 1932.

El 9 de diciembre de 1999 fue nombrado en honor al cantante tenor Anatoliy Solovianenko, nacido en Donetsk quien, junto con muchos otros, inició su carrera aquí.

Estampillas postales 2018 – Nº 1638

Estampilla postal de Ucrania 2018

En la estampilla, “Супрематична композиція 1” (1916). Казимир Малевич. 1878—1935,

“Composición suprematista I”.

La otra imagen: “Autorretrato”.

Arte Ucraniano: KAZIMIR MALEVICH

Казимир Малевич nació el 23 de febrero de 1878 en Kyiv, falleció el 15 de mayo en Leningrado. Fue un pintor ucraniano, diseñador y teorista.

Estudió en la Escuela de Dibujo de Kyiv entre 1895 y 1897, luego en la Escuela de Pintura de Moscú hasta 1905, y en el estudio de F. Rerberg en Moscú hasta 1910. Influenciado al principio por los impresionistas y los fauvistas, participó en exhibiciones del avant-garde en Moscú, en donde presentó pinturas en un estilo neoprimitivista, como “Aldeana con cubetas y niño” en 1912, y “Cosechadoras” entre 1912 y 1913; obras cubo-futuristas, como “El afilador de cuchillos” de 1912; y pinturas, como “Inglés en Moscú” de 1914, y “Soldado raso de la primera división” de 1914, que muestran la influencia de Pablo Picasso, y del cubismo sintético de George Braque.

Más en este enlace

Супрематична композиція 1 (1916). Казимир Малевич. 1878—1935»
Autorretrato