MOTANKA

La muñeca “Motanka” es uno de los artículos más antiguos que se conocen en el menaje de los hogares ucranianos. Un tesoro de la cultura nacional.

Inicialmente se utilizaban como símbolos domésticos de fertilidad como guardianes del hogar. Estas muñecas eran importantes en la vida cotidiana de los ucranianos antiguos. Aunque aún existen en la actualidad, pero más como objetos decorativos, y ya no de ritual.

La peculiaridad principal de esta muñeca es que no tiene rostro, y a menudo tiene una cruz en la cabeza. Se debe fabricar con todo tipo de pedazos de tela que se tengan en casa, no compradas específicamente para la muñeca. Los artesanos no le hacen ojos, ni nariz o boca, de manera que los niños pequeños desarrollen su propia imaginación y pongan en el rostro de la muñeca las emociones que quieran, mientras juegan con ella.

Aunque, según las creencias ancestrales, el rostro inspiraría un alma en la muñeca; es decir, si la muñeca tenía rostro, también tendría alma. Y tal alma podría ser buena, o a lo mejor también maligna, de modo que lo más seguro era no darle una, sobre todo por el riesgo de que fuesa malvada.

Los ucranianos de antes pensaban que la muñeca absorbía cualquier enfermedad que tuviera el niño o niña que jugaba con ella. Y también se creía que las motanka protegían la casa de espíritus malignos y de espectros o fantasmas.

Estas muñecas se fabrican generalmente con materiales naturales como heno, paja, madera, hierbas, hojas secas, granos o semillas, y se rellenan con hierbas aromáticas. Luego son decoradas con bordados y otros ornamentos tradicionales. Se convirtieron en el regalo perfecto para bodas u otros presentes para fiestas religiosas, y en la actualidad son regalos adecuados para baby showers, compromisos, bodas y hasta funerales.

La muñeca motanka de la novia ayuda a la muchacha a que no caiga en la tentación de ver a otros hombres y soporte a su esposo durante el matrimonio. Estas muñecas están vestidas ricamente y también decoradas con abundancia, puesto que simbolizan la riqueza de la familia que se está formando.

Al nacer un niño, los parientes a menudo regalan una motanka al bebé. Los padres la colocan en la cuna, de manera que proteja al niño en sus sueños, y también lo mantenga saludable.

La primera motanka data de hace 5000 años.

Pero, como ya hemos indicado, al inicio no eran juguetes. Protegían a la familia del mal, era utilizada en rituales e incluso se pasaba sobre los objetos sospechosos de causar el mal de ojo o estar endemoniados, o poseer las enfermedades, y luego debía ser quemada o hundida en el agua.

Otra función que podía tener una motanka era como recipiente de espíritus de los ancestros, lo que traería riqueza y fortuna al hogar. Los secretos de fabricación de las motanka de cada casa, puesto que cada familia tenía su tradición y receta secreta, era pasada de madre a hija.

Otra costumbre relativa a la protección de los pequeños era que, si un niño estaba enfermo y se curaba tras jugar con su muñeca, ésta habría absorbido el espíritu maligno o enfermedad, por lo que era quemada o sumergida en el agua. También se solía, dándole una motanka nueva cada vez que la anterior lo sanaba, que la motanka “de turno” quedaría en la cuna al ya el niño haber crecido lo suficiente , y sería entonces la “guardiana” de la cuna, cuidándola en espera del siguiente bebé.

También eran un regalo especial para la Navidad; hechas de granos, simbolizaban el deseo de una abundante cosecha para el siguiente año. Pero, además, había tres tipos distintos de motanka: la bebé motanka, la mujer motanka y la novia motanka.

La bebé motanka estaba rellena de hierbas aromáticas especiales para mantener la salud y sueño plácido del bebé, mientras que la mujer motanka tenía monedas, granos o lana dentro, que simbolizaban y servían para que la familia estuviera unida, y a la protección de sus habitantes; sobre la motanka novia, como ya dijimos, ayudaba a la futura esposa a permanecer fiel y paciente el su nueva vida conyugal.

No hemos mencionado el por qué de una cruz en vez del rostro: las cruces, como ya hemos leído para las zgardy de la hutsulshchyna, simbolizan el sol, si hablamos de tiempos paganos precristianos, y fue sustituida por la Cruz de Cristo, símbolo de la nueva religión a partir del año 988.

Y otra peculiaridad de estas muñecas es que el material con el que se fabrican no debe ser cortado con tijeras, sino rasgado, de telas pertenecientes a ropas viejas de la familia, y que tampoco pueden ser unidas con aguja e hilo, sino simplemente con trenzas y nudos. El uso de estos instrumentos punzocortantes podría insertar espíritus malignos en la muñeca, o quitar sus poderes de protección.

Lo primero que se hace es la cabeza, con una tela apretada, envuelta en otras piezas, siempre apretadas y en capas, hasta tener un diámetro de unos 5 cm, aunque dejando el cuello; de esta manera, al principio parece como una paleta. La cruz queda marcada en su rostro o cabeza con el uso de nudos dejando una tela obscura debajo.

Los brazos tienen 14 cm de longitud y el cuerpo unos 30 cm de altura, todo con tela anudada bien apretada y asegurada con hilo también con nudo.