Hryhorii Kvitka-Osnovianenko, en ucraniano Григорій Квітка-Основ’яненко, nació el 29 de noviembre de 1778 en Osnova, ahora un suburbio de Járkiv; falleció el 20 de agosto de 1843 en Járkiv. Fue un importante escritor ucraniano; figura cultural y cívica.

A los 23 años ingresó en el Monasterio de Kuriazh, pero tras servir como novicio durante 10 meses regresó a la vida secular. Su religiosidad se mantuvo constante a lo largo de su vida y es evidente en sus escritos. Por iniciativa suya se fundó el Teatro de Járkiv en 1812, y fue su primer director. Ese mismo año también ayudó a fundar y dirigió la Sociedad de la Beneficencia, que proporcionaba ayuda a niños indigentes. Fue benefactor de un instituto para niñas y se desempeñó como mariscal del condado para la nobleza (1816-1828), presidente de la sala de Járkiv del tribunal penal (1840-1843) y curador de la primera colección pública de libros de Járkiv.
Kvitka comenzó a escribir bastante tarde en su vida, primero en ruso y luego en ucraniano. Su obra Malorossiiskie anekdoty (Pequeñas anécdotas rusas) fue escrita entre 1820 y 1822 y publicada en 1822. Siendo miembro de la nobleza provincial, que aceptaba el orden social y político existente como inmutable, Kvitka nunca abordó en sus escritos el tema de la injusticia social o nacional. Al principio, escribió siguiendo la tradición de la parodia literaria representada por Ivan Kotliarevsky, que consideraba la escritura en ucraniano simplemente como un pasatiempo agradable.
Su primer cuento en ucraniano, y el primer relato de la literatura ucraniana moderna —«Saldats’kyi patret: Latyns’ka pobrekhen’ka po nashomu rozkazana» (El retrato de un soldado: un cuento latino narrado en nuestra lengua, 1833)— está escrito al estilo de Kotliarevsky. En cierta medida, sus otras novelas humorísticas —«Parjymove snidannia» (El desayuno de Parjym, 1841), «Pidbrekhach» (La segunda casamentera, 1843) y «Kupovanyi rozum» (Inteligencia comprada, 1842)— pertenecen al mismo género.

Mucho más importante fue su colección Malorossiiskie povesti (Pequeñas novelas de la Rus’, 2 vols., 1834, 1837), que incluía «Marusia», «Serdeshna Oksana» (La pobre Oksana), «Shchyra liubov» (Amor verdadero), «Bozhi dity» (Los hijos de Dios), «Perekotypole» (La hierba rodadora) y otros relatos. En ellos, trascendió la anécdota y la parodia, demostrando que la lengua ucraniana también puede utilizarse para temas serios. Estos cuentos tuvieron una gran influencia en el desarrollo posterior de la literatura ucraniana y le valieron a su autor el título honorífico de «padre de la prosa ucraniana».
Con tramas sin conflicto social y personajes que son paradigmas de castidad y piedad, los relatos serios de Kvitka son ejemplos típicos del sentimentalismo ucraniano, basado tanto en la tradición literaria como en la oral. La predilección de Kvitka por el detalle etnográfico dejó huella en la prosa ucraniana del siglo XIX e incluso del XX. Su estilo sencillo se debe a la creencia generalizada de que para escribir en ucraniano había que ver el tema desde la perspectiva de la gente común.

La perdurable popularidad de Kvitka como dramaturgo se basa en las comedias Svatannia na Honcharivtsi (Casamenteros en Honcharivka, 1836), Shel’menko, volostnoi pysar (Shelmenko, el escribano del distrito, 1831) y Shel’menko-denshchyk (Shelmenko el ordenanza, 1837). También escribió varias comedias en ruso, entre ellas Priezzhii iz stolitsy, ili sumatokha v uezdnom gorode (El recién llegado de la capital, o El alboroto en la ciudad del condado, 1840), que algunos críticos consideran precursora de Revizor (El inspector general) de Mykola Hóhol. Su obra más popular en ruso fue la novela Pan Jaliavskii (El maestro Jaliavsky, 1839).
Las obras de Kvitka han aparecido en numerosas ediciones. Pertenecen al período clasicista y están bastante libres del romanticismo, que por entonces se ponía de moda. Su principal contribución fue extender el uso del idioma ucraniano a la prosa «seria» y fomentar el interés por la etnografía entre sus sucesores literarios. También escribió varios estudios históricos sobre la Ucrania Slobidska; la mayoría de ellos se publicaron en la revista Sovremennik.
