En general la aguja es considerada un instrumento de brujería. Las brujas cogen una aguja grande, llamada “de los gitanos” y hacen conjuros sobre ella. A veces hasta la introducen en el suelo de una tumba. Después la clavan en la casa de una persona a la que quieren hacer el mal (en la pared o en la cama). Una vez descubierta la aguja, no se puede tocar con la mano, hay que cogerla con un papel o un trapo y alejarla de la casa. La persona que la toca con la mano, queda enferma. (O.T.; Lilia T. 1985; Anastasiya R. 1981; Vadym S. 1978)
No se debe coser un botón o un desgarrón en la ropa puesta. Se cree que “se coserá la mente”. Para evitarlo hay que meter un carrete de hilo en la boca de la persona a la que cosen la ropa y evitar que hable. (O.T.; Natalia R. 1978; Svitlana S. 1979; Lilia T. 1985; Anastasiya R.1981; Vadym S. 1978)
Alfiler (o imperdible)
El alfiler, en cambio, es un objeto que se utiliza mucho para proteger del mal de ojo, especialmente en el caso de los bebés recién nacidos, que siempre llevan un alfiler escondido en la ropa. (O.T.; Natalia R. 1978; Anastasia K. 1977; Anastasiya R.1981; Vadym S. 1978). En algunos lugares toda la ropa del niño tenía varios alfileres. (Nina K. 1974)
Anillo
No se debe poner o probar un anillo de otra persona, se rompería la amistad con ella (Natalia R. 1978). Algunos dicen que, para evitarlo, hay que poner el anillo en la mesa y la otra persona ha de recogerlo (Svitlana S. 1979).
El Jrin, en ucraniano Хрін es una hierba de nombre científico Armoracia rusticana, rábano picante. Una planta perenne, herbácea, que pertenece a la familia de la mostaza, del brócoli, repollo, rábano: las brasicáceas o crucíferas.
Esta yerba se cultiva por toda Ucrania. Tiene hojas elongadas o lineares, un tallo recto, largo y ramificado, de un máximo de 1 m de altura, y la raíz es grande y blanca. La raíz y las hojas son bactericidas, conteniendo varios componentes como vitamina C, en una alta cantidad, por ejemplo.
La raíz se puede consumir ya sea cruda, o cocida, y puede ser deshidratada, marinada, encurtida o conservada salada. El rábano picante es el ingrediente principal de un plato típico ucraniano que se consume especialmente para Pascua.
Además de su valor alimenticio, la planta ha servido históricamente para una variedad de usos medicinales en el tratamiento de desórdenes nutricionales y patológicos. En la literatura folclórica se cita constantemente, a menudo como sinónimo del mal.
La raíz de su valor tradicional es muy profunda, pues desde que Ucrania fue Cristianizada en el siglo IX y las creencias paganas se fusionaron con la nueva religión en un sincretismo, el Jrin fue adoptado para representar varios temas de la religión Cristiana, así como del Antiguo Testamento:
Por ejemplo, en el capítulo 12 libro del Éxodo, cuando Dios advirtió al pueblo egipcio que tenía esclavizados a los antiguos hebreos, que si no los liberaba les iban a caer varias plagas, antes de la última de ellas (la muerte de los primogénitos), un ángel avisó a los hebreos que sacrificaran un cordero “sin defecto”, untaran los marcos de sus puertas con su sangre y lo consumieran por completo. En el versículo 8 de dicho capítulo indica que “…la comerán con panes sin levadura y con verduras amargas”. El pueblo ucraniano tomó el Jrin como una de esas verduras amargas.
Incluso dentro de la cultura hebrea existen dos platos que utilizan hierbas amargas de forma simbólica: el “Maror” que incluye rábano picante junto a otras hierbas, que simboliza la amarga vida de los judíos en Egipto, y el Hezeret, que es el rábado picante finamente rallado.
Dado que la salida de Egipto y el “Paso” del Ángel por las casas de los hebreos es la primera Pascua, es que el Jrin quedó plasmado como una hierba especial para esta festividad. Los platos y salsas hechas a base de rábano picante son indispensables dentro de las festividades de Pascua en Ucrania.
Algunas leyendas populares lo mencionan de formas muy creativas; por ejemplo, una leyenda registrada por el etnógrafo Oleksa Voropay cuenta que los fariseos intentaron envenenar en cierta ocasión a Jesús, y utilizaron rábado picante para ello, pues en ese entonces era extremadamente venenoso; Jesús lo consumió, pero no murió, sino que lo bendijo y lo nombró como la hierba representante de los amargos pecados, recomendando a sus seguidores que lo comieran “para mantenerse firmes” ante el pecado. Desde entonces, los Cristianos comen Jrin durante la cuaresma, para mantenerse vigilantes y fuertes.
Otra leyenda indica que, tras la crucifixión de Cristo, un soldado romano ocultó en la arena uno de los clavos que habían sujetado a Jesús en la cruz. Éste se convirtió en una raíz de rábano picante.
Pero el Jrin se acostumbraba servir en salsa para platos con carne de cerdo, algo que los judíos nunca hubieran pensado hacer. Los eslavos orientales encontraron en el Nuevo Testamento, específicamente en el libro de Hechos de los Apóstoles, capítulo 10, cuando Pedro ve en un sueño una carpa llena de todo tipo de animales y escucha una voz que le permite comer carne de cerdo y otros animales considerados “impuros”. De esta forma, el Jrin pasó a ser también un símbolo de la transición del antiguo al nuevo testamento, y parte de la Nueva Alianza. Los antiguos ucranianos lo preparaban con carne de jabalí.
Dichos polacos y ucranianos lo utilizan como símbolo de la amargura, pero una amargura especial. En Polonia se decía que la anfitriona de la casa, al servir la salsa de Jrin, debía sonreír, para endulzar con la sonrisa la amargura del plato. Y existe un gran número de dichos populares que lo nombran, como los de “La desgracia ajena es un manjar, y la propia es un rábano picante” o el de “En casa, el rábano picante es como la miel”.
En un plato típico se mezcla con remolacha, simbolizando el Jrin la Pasión de Cristo, la amargura del sufrimiento y la muerte del Salvador, pero coronada con la dulce remolacha, que simboliza en este caso la Resurrección. Sin embargo, la amargura del Jrin es algo que actúa como símbolo de salud y fuerza física, de fé en la Resurrección, en el dicho de “sin Pasión, no hay Resurrección”.
El Jrin aparece en el escudo de Křenovice, un distrito de la República Checa, con 400 habitantes.
Se conoce en todos los países eslavos, e incluso germánicos: хрен, křen, хрэн, hrean, krienai, хрян, chren, en hebreo es כריין (jreyn), en alemán es Kren. En inglés se llama “Rábano de caballo” o “Horseradish”.
Posee grandes beneficios a la salud. El jugo recién exprimido es rico en lisozima, una enzima capaz de disolver la pared de los microbios es decir, que se puede usar como antibiótico y antiséptico. Además tiene efectos expectorantes, antiinflamatorios y analgésicos.
El jugo se utiliza constantemente en gárgaras y enjuagues bucales para ayudar a disminuir el dolor de muelas, sanar las heridas purulentas, alivio para el reumatismo, neuralgia, ciática, seborrea y procesos cutáneos purulentos.
Se ha establecido el efecto terapéutico del rábano picante como remedio contra la colitis crónica y la colecistitis. Para hematomas y tiña se aplica en forma de parches. Se utilizan lociones o mascarillas elaboradas con la pulpa para eliminar pecas y manchas de la edad, y cuando se mezcla con manzanas ralladas, se recomienda aplicarlo en el rostro, si se tiene piel flácida y porosa.
Este video nos muestra una receta “al estilo ucraniano” para la preparación de Jrin en platos de carne.