Analicemos la primera qamats, la que porta la álef:
1. Es sílaba átona: si.
2. Es sílaba cerrada: si.
Se cumplen las dos condiciones, entonces es una qamats qatan y se pronuncia "O"
Ahora la segunda qamats, la que porta la lámed:
1. Es sílaba átona: no. El acento está aquí, es tónica.
2. Es sílaba cerrada: no. La hey aquí no funciona como consonante, sino como máter lectionis para reforzar la qamats.
Entonces la lámed porta una qamats, que suena como una A larga.